Manifiesto contra la CENSURA en el IAJ de Córdoba


Esta noche hemos estado la mitad de COLOR PERSONA en el III Certamen de Monólogos de Córdoba que organiza el Instituto Andaluz de la Juventud.

A este certamen presentamos dos monólogos míos para ser interpretados por Daniel Sergio Pardo.
Pues cuál ha sido mi sorpresa cuando los impresentables de los politicuchos nos han censurado uno de ellos alegando que incitaba a la xenofobia y al racismo, lo que indica que no saben leer más allá de las etiquetas de los champús.

En lugar de hacer el otro monólogo, hemos decidido preparar un manifiesto en contra de la estupidez imperante en el IAJ y para hacer ver que, al contrario de lo que muchos creen, existe censura en la ciudad de Córdoba (¿capital cultural del 2016?)

Lo lee Daniel Sergio Pardo.


Y podeis leer y descargar el manifiesto aquí.


Mi cuñado se volvió loco


Para aquellos que sigan este blog y no se hayan pasado por la página de Color Persona, les dejo el video que realizó Doctor Camaleón, del colectivo de artes gráficas Dazibao, como promo de la obra escrita por mí para la actriz Lúa Santos, parte también de Color Persona.

Se trata de un monólogo que, en realidad, es un poema para una sola actriz.
Aunque se trató de un encargo, la propuesta era lo suficientemente atractiva como para poner en ella todo mi esfuerzo.
El colectivo que la encargó comentaba que querían algo que tratara la violencia de género pero sin caer en el manido punto de vista de la mujer maltratada, así que decidí desplazar el tema hacia aquellas personas que están, o estamos, cercas del maltrato y que no podemos, no queremos o no sabemos hacer nada al respecto.

Está dedicada a todos y todas aquellos y aquellas que sufren y que se han visto maltratados de alguna forma a lo largo de sus vidas, pero sobre todo a aquellas personas que se han visto sumergidas en una esponjosa nube de amor, dependencia o simple miopía emocional y no han llegado a darse cuenta de que ese ha sido el punto de partida de la pérdida del respeto por parte de la otra persona.

Por parte de Lúa Santos, me comentó en su día, durante los ensayos, que el texto le había llegado, e incluso que había llorado varias veces, algo que, para un escritor/director, es lo más bello que una actriz del calibre de la Santos puede decirte.

Sólo me queda comentar que la obra "Mi cuñado se volvió loco" es una de las que llevamos en cartera actualmente, por lo que es posible contratarla. Para ello, enviar un mail consultando a contacto@colorpersona.com



Ejercicio de refresco

Ya no recordaba esto
de exhalar el aire a pecho descubierto
y que quede en los pulmones idéntica punzada.
Ya no recordaba
esto del temblor en los brazos
y de ponerte obsesivamente guapa
y de pensar que es por mí y yo hacer lo mismo.
Ya no recordaba
estar triste constantemente
y que las mariposas tengan
alas de cuchilla verde.
Me he quejado de mi memoria
y el karma se revuelve y me castiga
con este ejercicio de refresco.



Música: Blind Willie Johnson - Dark was the night, cold was the ground

La edad de la caverna




 

Cuando el hombre era nómada
y mitad lobo
moría antes de cumplir los treinta.
Luego vino el fuego,
el fuego fuera del bosque,
el fuego dentro de las casas
y las casas mismas
con sus techos de piedra
y sus suelos de piedra
que separan del aire y la tierra
las pétreas plantas de los pies.
Y, a partir de ahí, el control del animal
y la domesticación de las especies;
un acuerdo con la Madre Tierra
para quedarse más tiempo,
para morir más tarde,
para morir más viejos.
A partir de los treinta, la vida,
no debiera ser, es un acuerdo,
una negociación, una súplica obscena
que no debiera ser.
Estoy saliendo de la edad del cazador
y entrando en la edad de la caverna.
Yo ya debería
haber prepararado mi epitafio.

Música: Bon Iver - The Wolves (Part I & II)

Ilustración por cortesía de Daniel Sergio Pardo, del colectivo DAZIBAO

Durante un viaje por Francia con Artemi


Este poema está escrito en Carcasonne, durante un viaje por el sur de Francia, en coche, con mi Amigo Artemi, tras una charla que mantuvimos y que me dejó meditante.

[...] I've made a lot of mistakes [...]

Tocar los momentos con las yemas de los dedos
con la firme promesa de agarrar alguno
o mecerlo suavemente
para que sea criatura carnosa y célibe
que acune al acunante y, entre ambos,
recorrer los kilómetros pendientes
del camino, sin pensar en la llegada.
De nuevo pasarán, solo con tacto
de dedos temblorosos y asustados
para erguir en la bandera de mi duda
medallones de mañana habrá un retorno
y todo volverá y estaré bien.

Ilustración: "Sapos de terracota". Hsuan Po (DAZIBAO)

Música: Sufjan Stevens - Chicago (acoustic version)

Fuego en el bosque


Como los ensayos con Color Persona están en un tranquilo punto muerto hasta final de mes, voy a aprovechar mi espacio para compartir parte de la poesía que tengo aún inédita.




Fuego en el bosque.

Hay un fuego en el bosque
que derriba unos cuantos árboles.
Como antiguos habitantes de la caverna
mantenemos el fuego en el bosque
comunicándolo, árbol por árbol,
dejando en seco barbecho hectáreas enteras
y replantando las calveras que otros fuegos
de ayer
iguales que este
o quizá distintos
fueron dejando en el mismo propio bosque.
Danza ritual, desnudo, entre las brasas
esquivando torpemente las llamas
de la hoguera que se eleva.
Ahora lo sé
o quizá siempre lo he sabido.
Sólo las cenizas apagan el fuego
y solo las cenizas encienden de nuevo
este fuego en el bosque.

Música: David Sylvian - A fire in the forest

Ilustración: Daniel Sergio Pardo, del colectivo DAZIBAO

Un lugar perdido en el mapa teatral


Para escuchar mientras lees:

Comentaba hace unos días a una amiga y fantástica actriz, en una terraza de las que tanto se estilan en verano, que era preocupante la actividad teatral de Córdoba.

Es curioso que eso lo comenten un director de teatro y una actriz que pivota entre prácticamente todas las compañias que están en activo en Córdoba, pero puede que fuera precisamente por eso, por ese conocimiento de causa, por lo que la conversación se tornaba, además de interesante, un buen baremo para medir la temperatura teatral de la ciudad.

Ya comenté en la entrevista que nos hicieron en TVM a los fundadores de COLOR PERSONA que la gente de teatro somos propicios a quejarnos, pero no creo que lo hagamos sin ninguna razón.

Si echan un vistazo al panorama, el teatro en Córdoba se ha convertido en una revisión de los "clásicos" que, en un principio, puede que abrume, pero, a la larga, cansa, sobre todo a los que nos dedicamos a esto y, me temo, al público (¡nadie se da cuenta que, al final, vienen a vernos nuestros amigos y que, en la mayoría de los casos, estos son también gentes de teatro? Estamos como los poetas, que escribimos ya sólo para otros poetas).

Ella, mi amiga, comentaba que no estaba haciendo el teatro que le gustaría, y lo curioso es que esta misma expresión se la he escuchado a otros compañeros y compañeras, hartos de hacer la enésima vuelta de tuerca a, por ejemplo, La casa de Bernarda Alba, guiados por directores que creen, aún, que pueden aportar algo a unas obras visitadas hasta la saciedad y mancilladas en la inmensa mayoría de las ocasiones.

En Córdoba se está mal-pagando (cuando se paga, claro, mis actrices saben de qué hablo) el teatro y, para colmo, el único que se paga es el de los "clásicos" mal entendidos, montajes donde prima el vestuario antes que los actores, donde es preferible un maniquí a una interpretación, donde un actor o una actriz no podrían desarrollarse como vehículos de expresión por mucho que quisieran. Y al final, tras pegarse de bruces contra esto, ya ni quieren.

Nos hemos acabado convirtiendo en un reducto de una visión rancia del teatro, sin apuestas arriesgadas porque, en la mayoría de las ocasiones, en cuanto se arriesga se queda uno sin fondos, tanto económicos como morales.

Creo que, si vuelvo a ver otro auto sacramental que le quita espacio o presupuesto a una compañía con apuestas innovadoras, me levanto y me voy, y espero llevarme conmigo a muchos. Si la gente de teatro no cambiamos esto, seguiremos viviendo como antiguas estrellas del vodevil venidas a menos, pero sin haber tenido nunca ni un momento de glamour o gloria.

Por mi parte, y creo que por la de mi grupo de actores y actrices, espero poder hacer mi labor por remediarlo, supongo que hasta comprobar que, finalmente, nadie es profeta en su tierra, y menos si esta es un páramo para nuevas propuestas que nos hagan sentir o pensar con formas nuevas.